jueves, 17 de septiembre de 2009

CUIDADO

En esta instantánea, Marina segundos antes de sufrir el ataque de rabia y morder en las canillas al delegado de clase.
Según el último parte médico, nuestro delegado posiblemente tenga que interrumpir su boda en Mataró y celebrarla en las instalaciones de Cemer, hecho que ha alegrado a todos los alumnos del master invitados al evento y también a los que nos pensamos colar por la face.
Por otro lado, a la susodicha la mantienen custodiada en las dependencias policiales tras administrarle tres vacunas de Tamiflú. Según fuentes fidedignas sigue babeando y de vez en cuando, entre ladridos grita algo como mark y también keting; numerosos médicos se han desplazado al lugar para estudiar el caso, aunque por ahora no mantienen esperanzas. Desde aquí deseamos toda la suerte del mundo a nuestra rabiosa compañera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario